¿Qué pasará el 9 de septiembre con el asteroide 2006 QV89? ¿Cómo es el trabajo de las oficinas de Defensa Planetaria?

Misión HERA de la Agencia Espacial Europea al asteroide binario Didymos. -Imagen ESA.-

Vídeo en preparación

Para empezar y para los puristas de la astronomía en este vídeo nos referimos a 2006 QV89 como asteroide aunque no supera el límite de 50 metros; para el público es un límite muy flexible, además la Royal Astronomical Society lo sitúa en 10 metros. 2006 QV89 se estima que es entre 23 a 51 metros de diámetro, siendo la estimación media de unos 40 metros, por lo que estaría cerca del límite para ser considerado asteroide.

En cualquier caso no es un asteroide gigante como anuncian algunos medios de comunicación. Tampoco su impacto supondría el fin del mundo, como también dicen en algunos medios, es demasiado pequeño para ello. Aunque si llegase a impactar con la Tierra el daño sería importante.

Un ejemplo lo tenemos en el cráter Barringer situado en el norte de Arizona, Estados Unidos, tiene un diámetro de aproximadamente 1200 metros y casi 170 metros de profundidad. Se estima que el impacto que creó el cráter sucedió hace 50.000 años, y fue provocado por un objeto metálico, (compuesto fundamentalmente por hierro y níquel), de unos 50 m de diámetro, que viajaba a una velocidad aproximada de 43.200 km/hora. Aunque tenía gran cantidad de metal se estima que la energía desencadenada fue tan enorme que al menos la mitad del asteroide se vaporizó antes de tocar el suelo.

La velocidad a la que viaja 2006 QV89 es similar, unos 44.000 km/hora. Expertos declararon en los medios de comunicación que habían calculado que un impacto arrasaría una superficie de 2.000 kilómetros cuadrados, en los que no sobrevivirá nada ni nadie que estuviera sobre la superficie. No es cierto como han dicho algunos, por lo menos en comentarios que me han mandado, que se sepa dónde va a caer por desgracia no existe la tecnología que nos permita calcular eso con tanto tiempo de antelación. En el mejor de los casos se podría saber con apenas unos días. Aunque sí podemos adelantar algunas posibilidades por pura estadística. Existe un 50% de posibilidades de que caiga en el Pacífico (porque simplemente ocupa casi la mitad del planeta). El 70% de la superficie de la Tierra está cubierta por agua. De los casi 149 millones de kilómetros cuadrados de superficie sólida casi 50 millones son ocupados por desiertos, entendiendo como desierto también los casquetes polares. Así que lo más seguro es que caiga en una zona de océano, y en caso de caer sobre tierra firme existe 1 posibilidad entre 3 de que lo haga en una zona deshabitada. Eso si cae, porque las posibilidades de impacto son bajísimas. Según los cálculos sería 1 entre 11.428.

Aunque estos datos podrían variar un poco para peor o para mejor en el mes de julio. Porque en estos momentos el asteroide se encuentra muy lejos para nuestros observatorios cerca de la órbita de Marte.

El momento de máxima aproximación a la Tierra tendrá lugar el lunes 9 de septiembre a las 09:03 horas de la mañana, hora de España.

En conclusión:

No es un asteroide gigante.

- No se sabe dónde va a impactar.

- Ni la NASA, ni la ESA y ninguna otra agencia han confirmado el impacto con la Tierra; entre otras cosas porque el riesgo de impacto aunque no es despreciable es bajísimo.

- Y por último no tendremos datos más precisos hasta el mes de julio.

Para vigilar y prevenir la amenaza de impacto de un asteroide con la Tierra en los últimos años se han creado varias organizaciones. En Europa existe la Oficina de Defensa Planetaria de la ESA. En Estados Unidos la NASA tiene la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria (PDCO). Y en Rusia la agencia espacial Roscosmos también tiene en marcha un plan de escudo anti-asteroides.

¿Pero cuál es el trabajo de un defensor planetario?. 

Pues si queréis presentaros para ese puesto de trabajo vuestra labor se centrará en tres áreas:

1º Encontrar y rastrear objetos cercanos a la Tierra que representan el peligro de impactar la Tierra.

2º Caracterizar esos objetos para determinar su trayectoria orbital, tamaño, forma, masa, composición, dinámica de rotación y otros parámetros, de modo que los expertos puedan determinar la gravedad del evento de impacto potencial, advertir sobre su sincronización y efectos potenciales, y determinar los medios para mitigar el impacto.

3º Planificacar medidas para desviar o destruir el objeto en curso de impacto con la Tierra, o si no se puede evitar mitigar los efectos del impacto incluyendo la evacuación del área afectada.
 y el movimiento de infraestructura crítica.

Esos son las tres labores básicas; aunque el término básico aquí se queda muy corto; porque el espacio es muy, muy grande. En 2016, el número de asteroides descubiertos cerca de la Tierra eran más de 15,000. Y cada semana se descubren 30 nuevos. Aunque se espera que para el año 2028 haber detectado el 90 % de los asteroides cercanos a la Tierra de los NEA con un diámetro mayor de 140 metros.

Aunque el mayor problema son los asteroides pequeños, los que tienen entre 50 y 140 metros, ya que hay muchos más que los grandes y resultan muy difíciles de detectar. La peor pesadilla de alguien que trabaja en la defensa del planeta es descubrir uno de menos de 140 metros en rumbo de colisión con la Tierra y con apenas unos meses o semanas para reaccionar. Es una pesadilla que puede ocurrir en cualquier momento, y nos pillaría sin tener la tecnología desarrollada para dar una respuesta.

La tecnología para desviar un asteroide se pondrá a prueba en la misión al sistema Didymos, formado por un asteroide de unos 780 m de diámetro denominado Didymos A, que tiene una pequeña luna otro asteroide que lo orbita denomidado Didymos B de 160 m de diámetro, al que también llaman oficiosamente Didymoon o Didyluna. El objetivo de la misión impactar contra la Didyluna y medir la desviación lograda, así como otros parámetros.

La mayor parte del peso de la msiión lo llevará la NASA; pero la ESA colaborará con el envío de la misión HERA que consiste en dos CubeSat o mini satélites para su despliegue y posterior aterrizaje en los asteroides. Cada uno de ellos será lo bastante pequeño como para caber en un maletín, y estarán en conexión con la sonda Hera que tendrá el tamaño de una mesa de escritorio.

La ventana de lanzamiento de la nave espacial DART de la NASA comienza a fines de diciembre de 2020 y se extiende hasta mayo de 2021. El impacto se produciría en octubre de 2022, cuando el sistema de Didymos se encuentre a 11 millones de kilómetros de la Tierra, lo que permite las observaciones con telescopios terrestres y radares planetarios.

Aquí hay que volver a destapar otra mentira, esta vez difundida por algunos medios de comunicación y por periodistas profesionales, el sistema Didymos no es ninguna amenaza ni chocará con la Tierra. Lo más cerca que estará de nosotros será en noviembre del 2123 a una distancia de 5,9 millones de km.

Stephen William Hawking dijo "No puedes permitirte estar discapacitado en espíritu a la vez que físicamente"..... Cuidado con las mentiras porque nos dejan dispacacitados en espíritu.

Antonio R. D.

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