Descubren un sistema “espejo de la Tierra y el Sol”: Un mundo similar al nuestro orbitando una estrella como la nuestra

Imagen ilustrativa Pixabay.com

La estrella se llama Kepler-160 es similar a nuestro Sol, apenas un poco mayor y ligeramente más fría. 
El exoplaneta, todavía por confirmar, recibe el nombre provisional de KOI-456.04 es un poco menos del doble del tamaño de la Tierra, y orbita en la zona de habitabilidad. 
Según los investigadores este sistema estelar es el que más recuerda al sistema Sol-Tierra que cualquier otro descubierto hasta la fecha.
El exoplaneta fue descubierto por un equipo dirigido por el Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar en Gotinga. 

Esquema donde se compara el nuevo
exoplaneta (aún por confirmar) con la Tierra.
(Ilustración © MPS / René Heller) 
Los telescopios espaciales como CoRoT, Kepler y TESS han permitido a los científicos el descubrimiento de unos 4000 planetas extrasolares (planetas alrededor de estrellas distantes) en los últimos 14 años. La mayoría de estos planetas son gigantes gaseoso como Júpiter, o mundos gaseosos del tamaño Neptuno, y en órbitas relativamente cercanas alrededor de sus respectivas estrellas anfitrionas. Pero los científicos también han descubierto algunos exoplanetas tan pequeños como la Tierra que podrían ser rocosos. Y un puñado de estos pequeños planetas también están a la distancia correcta de su estrella anfitriona para tener temperaturas superficiales moderadas para permitir la presencia de agua superficial líquida, el ingrediente esencial para la vida en la Tierra. "Sin embargo, la imagen completa de la habitabilidad también implica una mirada a las cualidades de la estrella", explica el científico de MPS y autor principal del nuevo estudio, el Dr. René Heller. Hasta aquí,

Las estrellas enanas rojas son conocidas por sus vidas extremadamente largas. La vida en un exoplaneta en órbita alrededor de una vieja estrella enana roja podría haber tenido el doble de tiempo que la vida en la Tierra para formarse y evolucionar. Pero la radiación de una estrella enana roja es principalmente infrarroja en lugar de luz visible como la conocemos. Muchas enanas rojas también son famosas por emitir llamaradas de alta energía y de esta forma freír sus planetas que se encuentren en la zona habitable, lo cual resulta aún más desastroso ya que al ser estrellas más pequeñas y frías que el Sol el área de habitabilidad se encuentra mucho más cerca de la estrella y por tanto mucho más cerca de las llamaradas catastróficas. Además esa proximidad a la estrella puede originar fuertes gravedad estelar comience a deformar sustancialmente el planeta. El calentamiento de las mareas resultante en el planeta podría desencadenar un vulcanismo global fatal. En conjunto, la habitabilidad de los planetas alrededor de las estrellas enanas rojas es muy debatida en la comunidad científica.

En su nuevo artículo de investigación, el equipo de científicos de MPS, el Observatorio de Sonneberg, la Universidad de Gotinga, la Universidad de California en Santa Cruz y la NASA,informan sobre el descubrimiento de un planeta candidato menos del doble del tamaño de la Tierra y con iluminación moderada de una estrella similar al sol. A una distancia de poco más de 3000 años luz del Sistema Solar, la estrella Kepler-160 se ubicó en el campo de visión de la misión principal de Kepler y se observó continuamente desde 2009 hasta 2013. Su radio de 1,1 radios solares, su temperatura de superficie de 5200 grados Celsius (300 grados menos que el Sol), y su luminosidad estelar muy parecida al Sol lo convierten en un retrato cósmico de nuestra propia estrella madre.

Kepler-160 se conoce desde hace aproximadamente seis años como una estrella anfitriona de dos exoplanetas, llamados Kepler-160b y Kepler-160c. Ambos planetas son sustancialmente más grandes que la Tierra y están en órbitas relativamente cercanas alrededor de su estrella. Sus temperaturas superficiales ciertamente los harían más calientes que un horno de cocción y nada hospitalarios para la vida tal como la conocemos. Pero pequeñas variaciones en el período orbital del planeta Kepler-160c pusieron a los científicos en la pista de un tercer planeta que aún no se había confirmado.

Su nuevo algoritmo de búsqueda fue crucial para el descubrimiento del nuevo candidato de planeta en tránsito KOI-456.04. "Nuestro análisis sugiere que Kepler-160 está en órbita no por dos sino por un total de cuatro planetas", resume Heller en el nuevo estudio. Uno de los dos planetas que encontraron Heller y sus colegas es Kepler-160d, el planeta previamente sospechoso responsable de la órbita distorsionada de Kepler-160c. Kepler-160d no muestra ningún tránsito en la curva de luz de la estrella, por lo que se ha confirmado indirectamente. El otro planeta, formalmente candidato a planeta, es KOI-456.04, probablemente un planeta en tránsito con un radio de 1.9 radios terrestres y un período orbital de 378 días. Dada su estrella anfitriona similar al Sol, el período orbital muy similar a la Tierra resulta en una insolación muy similar a la Tierra de la estrella, tanto en términos de la cantidad de luz recibida como en términos del color de la luz. La luz de Kepler-160 es luz visible muy parecida a la luz solar. A fin de cuentas, KOI-456.04 se encuentra en una región de la zona habitable estelar, el rango de distancia alrededor de una estrella que admite agua superficial líquida en un planeta similar a la Tierra, que es comparable a la posición de la Tierra alrededor del Sol.

Comentarios

Romaxu ha dicho que…
💥 Amigo Antonio...
La verdad es que las enanas rojas suelen star muchas llamaradas y como bien dices... Incineran todo a su paso.
Para colmo la zona de habitabilidad está tan cerca de ellas, que lo que allí haya es alcanzado de lleno por su actividad.

A ello le añadiríamos el acoplamiento de marea que todavía lo pone peor.
Fríe una cara literalmente, mientras que la otra todo lo contrario.

Gracias por tu estupenda información... Antonio.
Saluditos. 💖💖😍
Basta de mentirosos ha dicho que…
Muy interesante, debo reconocer que desde que conocí tanto su blog, como su canal de YouTube, soy asiduo lector/vidente de sus contenidos, me gusta su forma seria y simple de tratar las noticias de ciencia, buen trabajo.
La verdad es que ya tenemos unas ganas acuciantes de encontrar ese planeta que confirme que la expansión humana por el universo es posible, el descubrimiento de sistemas como estos resulta alentador para continuar la búsqueda. Solo espero que cuando encontremos nuestro próximo hogar hayamos aprendido a cuidar el que ahora tenemos, porque si no es así casi mejor que, por su bien, no lo encontremos.
Saludos cordiales y de nuevo, buen trabajo.

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