Científicos del instituto Smithsonian y de la Universidad Johns Hopkins descubren evidencias de lluvia en Marte



En un nuevo estudio publicado por los investigadores del instituto Smithsonian y el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins determina que fuertes lluvias en Marte dieron forma a los antiguos cráteres de impacto del planeta y tallaron cauces de ríos, hace miles de millones de años. Las redes de valles en Marte muestran evidencia de la escorrentía superficial, es decir corrimientos de tierra provocados por las lluvias.

Ralph Lorenz, uno de los investigadores, ha estudiado la lluvia sobre Titán, la gran luna de Saturno, el único otro mundo en el Sistema Solar que experimenta lluvia, además de la Tierra, aunque en Titán no sea de agua sino hidrocarburos como el etano o el metano.
Según declaró Lorenz:
"Mediante el uso de los principios físicos básicos para entender la relación entre la atmósfera, el tamaño de las gotas de lluvia y la intensidad de la lluvia, hemos demostrado que Marte habría visto algunas gotas de lluvia bastante grandes, que habría sido capaces de hacer cambios drásticos a la superficie".
El estudio llega a la conclusión de que al principio de la historia de Marte la presión atmosférica era mucho mayor que en la actualidad, era incluso mayor que la presión atmosférica que existe en la actualidad en la Tierra. Así se calculó que Marte tenía una presión aproximada de 4 bares, la de la Tierra es de 1 bar. Los modelos matemáticos dieron como resultado que a esa presión, las gotas de lluvia eran pequeñas no más de 3 mm de ancho. Cuando la presión atmosférica fue disminuyendo con el paso del tiempo a 1,5 bares, las gotas crecieron en tamaño y potencia, llegando a los 7,3 mm de anchura, un milímetro más que la media de las gotas grandes que se producen en la Tierra. Gotas mayores hacen que la lluvia impacte con mayor potencia sobre el terreno, ocasionando las formas erosionadas, escorrentías, canales y valles que se han descubierto en Marte... La pregunta que nos queda sería. ¿Esa lluvia fue recibida como una bendición por formas de vida marcianas, o simplemente golpeaba y arrastraba las rocas y arenas de un desierto global?.

Fuente: Nota de prensa de la Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory 
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